Al haber profundizado tanto en la filosofía de la ciencia de Popper parecería que nos hemos olvidado del problema central del artículo: el crecimiento del conocimiento científico. Sin embargo, nos parece (y se hará obvio de inmediato) que la aparente digresión anterior facilitará enormemente la comprensión de la posición popperiana con relación al progreso de la ciencia.
Para Popper el crecimiento de la ciencia se da en términos de conjeturas y
refutaciones. Es más, una condición para que una teoría sea considerada
científica es que su contenido sea refutable,
en caso contrario ésta será pseudo-científica o metafísica. A
estas alturas debe quedar claro que las conjeturas corresponden a las
expectativas, hipótesis y teorías que los científicos tienen acerca del mundo y
que ponen a prueba, a refutación a cada momento.
El avance del conocimiento científico se da pues a base de conjeturas que son puestas a prueba, que son sometidas a refutación a través del ejercicio de la crítica de la comunidad científica y, por qué no, del propio investigador.